Les damos vida a las voces de los estudiantes mediante la tecnología

826 Valencia y el equipo de Google colaboran para estimular la imaginación

El centro 826 Valencia, ubicado en el distrito Tenderloin de San Francisco, siempre atrae la atención de quienes pasan por ahí. Después de todo, no hay muchas tiendas de barrio donde se pueda comprar un mensaje en una botella, buscar una pluma con tinta de calamar gigante o trepar a una casa de árbol interior de dos pisos. Estudiantes de toda la ciudad se reúnen en la esquina de Golden Gate Avenue y Leavenworth después de la escuela y, con un poco de ayuda de los tutores voluntarios, cuentan sus historias.

"El objetivo de 826 Valencia es transformar la relación de los jóvenes con la escritura", dice Lauren Hall, directora de subvenciones y evaluaciones de esta organización sin fines de lucro dedicada a enseñar a escribir. Mediante la estimulación de la creatividad, la organización ayuda a los jóvenes "a ver la escritura como una herramienta y un lugar de poder". La extravagancia y las maravillas que se encuentran en este espacio de trabajo no son coincidencia, sino que son esenciales para la forma en que la organización aborda el poder de la cultura literaria. El objetivo es que los niños escriban y se entusiasmen. Por lo tanto, es fundamental que el ambiente estimule su imaginación desde 
el momento en que cruzan la puerta.

Cartel
Tienda Viaje escolar
Salón de clases Pizarrón

La sede de Tenderloin, con su atmósfera única inspirada en los cuentos de viaje de un pez llamado King Carl, es una extensión de la sede del distrito Mission en San Francisco. Este nuevo emplazamiento se hizo posible gracias a una subvención de USD 500,000 de Impact Challenge de Google.org. Además, un grupo de empleados de Google colaboró de forma voluntaria con el personal para encontrar nuevas formas de dar vida a las ideas de los estudiantes mediante la tecnología.

Haz clic, arrastra, desplázate o acerca para experimentar una escena de la historia de los estudiantes.

Durante varias semanas, un grupo de estudiantes locales de segundo y tercer grado se reunió en el centro de Tenderloin para escribir una historia juntos. Cada uno de ellos escribió un cuento sobre cómo sería un planeta gobernado por el amor, y algunas líneas llegaron a la historia final. Al mismo tiempo, un artista local ilustró mediante Tilt Brush el mundo que describían. La tecnología brindó, literalmente, nuevas dimensiones a su escritura.

En la fiesta de lanzamiento del libro, los jóvenes autores y sus padres experimentaron el cuento. Con Google Cardboard, una herramienta simple de realidad virtual que solo requiere un smartphone, pudieron visitar este nuevo planeta en RV en 360 grados. En lugar de leer sobre el mundo que habían creado, lo vivieron.

En el planeta gobernado por el amor, las casas están hechas de malvaviscos, las notas escolares llegan hasta 30 y las personas siempre pueden ser como son. Con frecuencia, también aparecen camiones voladores de tacos. Los estudiantes hablaron sobre cuánto los entusiasmaba ver que su creación había cobrado vida ("¡Yo escribí eso!"), rieron con la historia que escribieron juntos, y algunos incluso estiraban las manos para tocar la imagen que tenían frente a ellos, que parecía tan real como la casa del árbol de cinco metros de alto que se alza en la tienda de la esquina de Golden Gate Avenue.

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