¿Cuál es la diferencia entre abuso y violencia sexual?

¿Cuál es la diferencia entre abuso y violencia sexual?

Cuando hablamos de abuso y violencia sexual, ambos conceptos suelen confundirse por ser un acto en el que se atenta contra la integridad de una persona. Sin embargo, la realidad es que son dos temas completamente diferentes, pero siguen siendo un delito penado por la ley en todo el mundo.

Si nos enfocamos en las estadísticas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1000 millones de niños de entre 2 y 17 años, a nivel mundial, han sido víctimas de abusos físicos, sexuales y emocionales, mientras que, según la BBC, una de cada cinco mujeres y uno de cada 71 hombres han sufrido un acto de violación.

Pero, si ambos son delitos que pueden atentar sexualmente contra una persona, ¿en qué se diferencian? En este artículo te comentamos cuáles son las principales diferencias entre abuso y violencia sexual, para que estés atento a tu alrededor y sepas cuándo denunciar un caso de este tipo.

¿Qué es el abuso sexual?

El abuso sexual se refiere a cualquier acto en que una persona o menor de edad sufre cualquier tipo de acto de naturaleza sexual por parte de un abusador, el cual por lo general es realizado a la fuerza, pero no necesariamente debe incluir la penetración sexual.

Este puede ocurrir con caricias indebidas, comentarios de alto contenido sexual contra una persona, tocamientos en sus partes íntimas, etc., los cuales además suelen realizarse bajo amenazas a la víctima, para que no diga nada de lo ocurrido y se mantenga en secreto.

Según la Entidad de la ONU para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer, también conocida como ONU Mujeres, al menos el 40% de las adolescentes en el mundo han sufrido de algún tipo de abuso sexual en alguna etapa de su vida.

Las sanciones por cometer este delito dependen del país en el que te encuentres, sin embargo, por lo general suelen ser multas en los casos menos graves, o incluso penas de cárcel y hasta cadenas perpetuas cuando el delito se comete contra un menor de 10 años.

Durante lo últimos años, varios casos de abuso sexual se han hecho públicos en diferentes partes del mundo, como por ejemplo el caso de las gimnastas olímpicas de Estados Unidos, quienes denunciaron abusos por parte del exmédico del equipo de gimnasia del mismo país.

Sin embargo, también es cierto que hay muchos otros miles de casos de abuso sexual que no se llegan a conocer o a denunciar ante las autoridades, por el mismo temor que generan los abusadores en las víctimas, creando todo tipo de amenazas para que no hablen sobre el tema ni denuncien.

¿Qué es la violencia sexual?

En cuanto a la violencia sexual, este delito es muy parecido al anterior, pero es mucho más serio y conlleva a castigos penales fuertes en algunos países. En este caso no hablamos de caricias o comentarios indebidos, sino directamente del acto de penetración sexual no consentido.

Es decir, cuando una persona es obligada a la fuerza a mantener relaciones sexuales con un abusador, se trata de una violación sexual. Este acto, además, suele perpetrarse con violencia física, afectando gravemente la salud de la víctima.

A nivel mundial, las estadísticas de violación sexual son igual de alarmantes que en el caso del abuso sexual. La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que entre el 10 y el 30% de las mujeres de 15 a 49 años de edad, ha sufrido una primera experiencia sexual forzada.

Por otro lado, la ONU Mujeres establece que el 70% de las mujeres en el mudo han experimentado violencia física y/o sexual por parte de un compañero sentimental durante su vida.

Este tipo de delito conlleva a sanciones legales que, dependiendo del país en el que se cometa, puede hablarse incluso de pena de muerte para el abusador, según la gravedad del caso en específico. Además, las penas más graves suelen aplicarse cuando la víctima es menor de edad.

Diferencias abuso y violencia sexual

Ya que hablamos un poco sobre cada tema y entiendes el contexto en el que pueden ocurrir ambos delitos, a continuación te mencionamos las características específicas que hacen que estos dos tipos de agresión sexual sean diferentes:

Abuso sexual:

  • No necesariamente se emplea la fuerza o violencia física a la víctima.
  • Puede ocurrir con caricias o comentarios de alto contenido sexual.
  • Puede no incluir penetración sexual, aunque hay casos en los que sí se realiza.
  • Las penalidades pueden ser desde multas hasta años de cárcel, dependiendo de la legislación del lugar en el que se cometa el delito y la gravedad de este.

Violencia sexual:

  • Se emplea la fuerza para obligar a la víctima a mantener relaciones sexuales en contra de su voluntad.
  • Se habla de violencia sexual cuando existe penetración que puede ser oral, vaginal o anal.
  • Las penalidades suelen ser mucho más serias, llevando incluso a cadenas perpetuas o pena de muerte, dependiendo del país en que se haya cometido el delito.

A pesar de que existen diferencias claras entre ambos delitos, los dos son actos abominables que pueden llegar a afectar gravemente la salud física y mental de la víctima, sobre todo cuando se trata de menores de edad, quienes lamentablemente suelen ser el blanco de muchos abusadores.

El llamado es siempre a no quedarse callado. Si tienes una historia de abuso o violencia sexual que quieras compartir y denunciar, en el movimiento #YoDigoNoMás estamos para brindarte la ayuda que necesites. ¡No permitas que un acto de abuso sexual acabe con tus sueños! Únete al movimiento y juntos alcemos nuestra voz en contra del abuso sexual en el mundo.